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lunes 15 de diciembre de 2008

En una casa de mi barrio.

Por : Mimo Roedor.

Esta es la historia de un muchacho llamado leonel, el cual padecía de muy mal carácter.

Su Padre, le dio una bolsa llena de clavos al mismo tiempo que le decía, por cada ocasión en la que pierdas la paciencia y el control, debes de clavar detrás de la puerta uno de estos clavos.

Cuando leonel se dio cuenta, se asombro al contar 46 clavos tan solo en el primer día, al paso de las semanas fue disminuyendo la cantidad de clavos que se colocaban detrás de la puerta ya que fue controlándose, en su carácter.

Hasta que llego el día en que controlo su genio y evito poner un clavo en la puerta , dándose cuenta que fue mas fácil controlar su estado de animo que estar detrás de la puerta con el martillo duro y dale.

Para este momento, llego con su padre para decírselo, quien al escuchar a su hijo, le dijo :

Ahora, por cada día que logre controlar su carácter debe de ir a la puerta y retirar uno de los clavos.

Los días pasaron y en verdad que fueron bastantes, pero llego el momento en el que desaparecieron todos de detrás de la puerta, para lo cual llego corriendo con su padre y comunicarle de esto. . . .

Su padre lo miro, lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta comentándole : Has hecho un esfuerzo muy grande, hilo mió, pero mira fijamente la puerta con todos esos hoyos, nunca será la misma.

En cada ocasión en la que tu humor se sale de control, dejas una marca como la que vez aquí en la puerta.

Tu haz llegado a insultar a alguien y después pides disculpas.

Pero al momento de ofender, en la forma y tono en el que salen tus palabras devastan a quien las recibe y la llaga que abren perduraran para siempre.

Date cuenta que una ofensa verbal es tan dañina o mas que una ofensa física.

La amistad es una joya muy rara, cuando es verdadera, un amigo. . . . .
Te hace reír .
Te anima a que tengas éxito.
Comparten palabras de elogio.
Te prestan todo.
Están contigo en las buenas y las malas.
Siempre están dispuestos a brindarnos su corazón abierto.

Muéstrale a tus amigos y a tu familia , cuanto te importan, pide perdón y evita dejar llagas en sus puertas.